¿Podemos comenzar a realizar ejercicios para hombro tras haber sufrido una lesión deportiva?. ¿Cómo comenzar si aun tenemos dolor? Te explicamos a continuación algunos detalles importantes a tener en cuenta en la recuperación y readaptación deportiva de lesiones de hombro.

LESIONES DE HOMBRO EN EL DEPORTE

Las lesiones de hombro son uno de los factores que más limitan para realizar deporte.

La inflamación de los tendones del manguito rotador provoca, entre otros factores:

  • dolor e incapacidad funcional.
  • pérdida del tono muscular con el paso del tiempo.

A modo de adaptación, la cabeza del húmero tiende a posicionarse anterior y superior, de forma que disminuye el espacio subacromial. Esto provoca una rápida inflamación del tendón del músculo supraespinoso.

Recuperarse de una lesión de hombro puede convertirse en un proceso largo y que deja secuelas en muchos casos. Como en otras lesiones deportivas, la recuperación funcional gracias a la fisioterapia es fundamental pero no suficiente para volver en condiciones óptimas a la rutina de entrenamiento ni a las competiciones.

PUNTO DE VISTA GLOBAL EN EL ABORDAJE DE LA LESIÓN

Cuando hablamos de lesiones de hombro, una de las primeras cosas a considerar será la falta de estabilidad global. Problemas  que implican al CORE y toda la cintura escapular son factores que propician la lesión.

Hacer ejercicios específicos para una correcta estabilización y coordinación de todas las partes del cuerpo, será importante para conseguir eficacia y disminuir del riesgo de lesión al realizar el gesto deportivo.

FACTORES EN LA ELECCIÓN DE LOS EJERCICIOS PARA RECUPERARNOS

Un programa de ejercicios propioceptivos nos va a ayudar a recuperarnos y volver con más rapidez a la actividad deportiva. Podemos adaptarlo para usarlo tanto en el proceso de rehabilitación como en la readaptación deportiva posterior.

La combinación de los ejercicios con fisioterapia u osteopatía ayudará para una evolución correcta y evitar nuevos procesos inflamatorios.

Trabajaremos sobre varios pilares:

  • Ejercicios de movilidad, para ir recuperando los grados de movimiento normales de todas las articulaciones de la cintura escapular.
  • Ejercicios de tonificación, para equilibrar los músculos agonistas y antagonistas. Es común encontrar un desequilibrio a favor de los rotadores internos del hombro y encontraremos patrones de hombros enrollados hacia adelante y músculos rotadores externos debilitados.
  • Ejercicios de estabilidad, especialmente pensados para que tanto estructuras articulares como musculares aporten seguridad en los movimientos deportivos. Estos ejercicios implicarán desde el trabajo global de core hasta el trabajo específico de la articulación gleno-humeral en posiciones de alta compresión en las fases más avanzadas.

Un hombro que se lesiona debe recuperarse para ser eficaz en las posiciones en las que corre riesgo de lesión. Para ello, seguiremos las pautas generales de diseño de ejercicios de nuestras formaciones en entrenamiento propioceptivo. Puedes acceder a la versión completa de nuestra Master-Class de rehabilitación y readaptación de hombro en deportistas, de Francisco Tarantino.